Rentar
Rentar tu casa en Tijuana: cuánto cobrar, cómo filtrar al inquilino y qué impuesto pagas
01 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

Poner tu casa en renta parece simple: le tomas fotos, la anuncias, escoges al que llegue primero con el depósito. Así se hace casi siempre, y así es como se pierde un año.
Esto es lo que de verdad decide si una renta sale bien o se convierte en un problema.
El precio no es lo que tú necesitas
Es lo que se está rentando en tu colonia. Son cosas distintas y la diferencia se paga en meses vacíos.
Una renta 15% arriba del mercado no te deja más dinero. Te deja el inmueble parado tres meses mientras el mercado te ignora, y esos tres meses cuestan más que la diferencia de todo el año. Haz la cuenta con tus números: si la renta de mercado son $12,000 y pides $14,000, ganas $24,000 extra al año — y pierdes $36,000 si tardas tres meses de más en colocarla.
Para saber el número real no sirve ver anuncios: los anuncios son lo que la gente pide, no lo que se cierra. Sirve saber a cuánto se firmaron los contratos recientes de tu zona, y eso lo tiene quien opera ahí.
El inquilino se filtra antes, no después
Este es el punto donde se decide todo, y donde casi nadie invierte tiempo.
Antes de enseñar un contrato, pide tres cosas:
- Comprobante de ingresos. La regla práctica es que la renta no pase de un tercio del ingreso mensual comprobable. Arriba de eso, el inquilino no está mintiendo: simplemente no le va a alcanzar en un mal mes.
- Referencia del arrendador anterior. No la del amigo. Llama tú, y pregunta lo único que importa: si pagaba a tiempo y si volvería a rentarle.
- Identificación y verificación. Que la persona sea quien dice ser.
Si alguien tiene prisa, trae el depósito en efectivo y se incomoda con estas preguntas, esa incomodidad es la información. Un inquilino que no paga no se corrige después. Recuperar el inmueble por la vía legal lleva meses, y durante esos meses no entra renta y sí salen honorarios.
La póliza jurídica
Es un servicio que investiga al candidato antes de firmar y, si deja de pagar, se hace cargo del juicio de desocupación con sus propios abogados. Cuesta del orden de una renta mensual, se paga una vez por contrato.
Vale la pena cuando el inmueble es tu patrimonio y no tu hobby. Sin ella, un inquilino moroso te cuesta la renta perdida más los honorarios de un juicio que tú tienes que llevar. Con ella, el problema lo lleva alguien más.
Lo que sí conviene revisar antes de contratarla: qué cubre exactamente, cuántos meses de renta garantiza y en qué casos no aplica. No todas las pólizas son iguales.
El contrato, y el inventario que casi nadie hace
Un contrato de arrendamiento en forma establece plazo, renta, depósito, quién paga qué servicios, quién repara qué, y cómo se termina.
Lo que casi siempre falta es el inventario de entrada: un documento con fotos que describe en qué estado se entregó cada espacio. Sin él, al final del contrato la discusión sobre el depósito es palabra contra palabra, y la gana quien tenga el inmueble. Con él, no hay discusión.
Toma las fotos el día de la entrega, con el inquilino presente, y que las firme.
El impuesto que sí existe
El ingreso por arrendamiento causa ISR. Si el inmueble no es casa habitación —un local, una bodega—, también causa IVA.
Hay una opción de deducción ciega: descontar un porcentaje fijo de los ingresos sin necesidad de comprobantes, más el impuesto predial. Para quien no tiene muchos gastos comprobables suele convenir más que ir deduciendo factura por factura.
Si vives en el extranjero y rentas un inmueble en México, la obligación no desaparece: el ingreso se genera aquí y aquí se declara.
Esto es general. Tu régimen, tus deducciones y si tienes que facturar lo determina tu contador, no un artículo.
Lo que se paga por administrar
La práctica del mercado en Tijuana es un mes de renta por colocar al inquilino, y un porcentaje mensual sobre la renta si además se administra la cobranza.
Lo que hay que preguntar no es solo el porcentaje: es qué incluye. Cobranza, sí — ¿y las reparaciones? ¿Las visitas de revisión? ¿El trámite si hay que desocupar? Pídelo por escrito antes de firmar.
Antes de anunciar
Cuatro cosas que ahorran semanas:
- Predial al corriente. Un adeudo complica todo lo demás.
- El reglamento del condominio, si aplica. Hay privadas que restringen la renta o piden autorización. Enterarte después de firmar es el peor momento.
- Cocina y baños limpios, sin humedad visible, fachada presentable. En renta esas tres cosas deciden más que la ubicación.
- Decide si aceptas mascotas antes de que te pregunten. Cambiar de opinión a medio proceso te cuesta al candidato.
Si no quieres nada de esto
Es exactamente para lo que existe la administración de rentas: nosotros ponemos el precio con datos de tu zona, filtramos, firmamos con póliza y cobramos cada mes. Tú recibes el depósito y el reporte.
Y si prefieres hacerlo tú, este artículo es lo que haríamos nosotros. Úsalo.
¿Tu caso es distinto?
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