Nuestro compromiso
Seis promesas concretas, con el tiempo en el que se cumplen. Están escritas aquí para que puedas reclamarlas.
Cada solicitud entra al sistema con un reloj. Si a las tres horas nadie la ha atendido, se le avisa al equipo; a las veinticuatro, a la dirección. No depende de que alguien se acuerde.
Desde el primer mensaje sabes con quién estás tratando y tienes su teléfono directo. No vas a repetir tu caso cada vez que llames.
Se cobra comisión sobre la venta, cuando la venta se concreta. Antes de eso no hay cuotas de inscripción, de fotos ni de publicación.
Si tu casa no vale lo que esperas, o si la que quieres no acepta tu crédito, lo vas a oír de nosotros antes de perder un mes. Preferimos la conversación incómoda a la visita inútil.
En cada punto del proceso te decimos cuál es el siguiente paso, quién lo tiene que hacer y cuánto suele tardar.
Te ayudamos a llegar con los papeles completos y a entender qué se firma. La fe pública la da el notario y el cálculo fiscal lo determina él con tu caso — decirlo claro es parte del servicio.
Se cobra sobre la venta y cuando la venta se concreta. Antes de eso no hay cuotas de nada.
Incluye
Va por separado
La mayoría de las operaciones no se caen por el precio: se caen porque un papel llegó tarde. Estas dos listas se imprimen y se van marcando.
Cada paso con quién lo hace, cuánto tarda y qué se paga ahí.
Casos que atendemos seguido
Dinos de qué lado estás y qué necesitas. Te contestamos el mismo día hábil.