Vender · Sucesión
Una casa heredada no se puede vender hasta que la sucesión esté concluida y la adjudicación inscrita. Te decimos en qué punto estás y cuánto falta.
La casa es tuya —o de ustedes— pero la escritura sigue a nombre de quien falleció. Es el pendiente que más operaciones detiene en Tijuana, y el que más tarda si se empieza tarde.
Todavía no se puede vender, y eso tiene arreglo.
Mientras la escritura esté a nombre del difunto, no hay quién firme la venta. Primero se concluye la sucesión y se inscribe la adjudicación a nombre de los herederos; a partir de ahí es una venta normal.
Si hay testamento y los herederos están de acuerdo, la sucesión puede tramitarse ante notario. Sin testamento se va a juicio, y ahí los tiempos se alargan bastante.
Si son varios herederos, la venta la firman todos o quien tenga poder de los demás. Un heredero fuera del país o ilocalizable es lo que más atora, y se resuelve con tiempo, no con prisa.
No basta con que el juez o el notario la declare: tiene que quedar inscrita en el Registro Público. Hasta entonces la propiedad no está a nombre de ustedes frente a terceros.
Mientras el trámite corre, se puede valuar, preparar la casa y tener listo el expediente. Así el día que sale la inscripción se publica de inmediato en vez de empezar de cero.
Si hay testamento, cuántos herederos son y si ya hay juicio abierto. Te decimos qué falta, cuánto suele tardar y con quién se resuelve.
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